Durante años se ha entrenado a las mujeres como si el cuerpo funcionara igual todos los días. La realidad es otra: el ciclo menstrual influye en la energía, la recuperación, la fuerza y el riesgo de lesión. Entenderlo no te limita, te da poder.
El ciclo menstrual como signo vital
El ciclo no es solo “la regla”. Es un reflejo directo de tu salud hormonal, energética y emocional. Alteraciones como reglas irregulares, ausencia de menstruación o dolor intenso no son normales, aunque estén muy normalizadas en el deporte.
Cómo influyen las fases del ciclo en el entrenamiento
Fase menstrual: puede haber fatiga o molestias, pero también buena tolerancia al trabajo técnico o de fuerza ligera.
Fase folicular: suele aumentar la energía y la capacidad de adaptación al entrenamiento.
Ovulación: buen momento para trabajos intensos, pero ojo con el control del movimiento.
Fase lútea: más demanda de recuperación, posible bajada de energía y peor tolerancia al estrés.
Entrena siguiendo una dirección, escucha tu cuerpo, adaptar el estimulo cuando toca hacerlo es un acierto.
Registrar para entrenar mejor
Llevar un registro de ciclo, energía, descanso y sensaciones permite:
Ajustar cargas
Prevenir lesiones
Entender bajones de rendimiento
Tomar mejores decisiones
Entrenar escuchando tu ciclo no te hace menos competitiva. Te hace más eficiente, más constante y más equilibrada.
Si quieres aprender a entrenar respetando tu cuerpo y tu contexto real, este es el primer paso para hacerlo con cabeza.